La estrategia impulsada por el gobierno de Hidalgo fortalecerá el patrimonio culinario del Valle del Mezquital
Impulsar el turismo como motor de desarrollo para las comunidades es una prioridad del gobernador Julio Menchaca Salazar. En este contexto, la Secretaría de Turismo de Hidalgo, liderada por Elizabeth Quintanar Gómez, está trabajando para establecer al Centro Turístico y Gastronómico de Santiago de Anaya como un referente nacional en turismo comunitario. Este esfuerzo busca preservar el patrimonio culinario de la región y crear nuevas oportunidades para las familias del Valle del Mezquital.
Este centro, el cual representa una inversión superior a 25 millones de pesos, ha concluido su primera etapa, mientras que la segunda fase presenta un avance del 97 por ciento. Actualmente, se están realizando los últimos detalles y, con el apoyo del gobierno municipal para instalar el equipo necesario, se espera su apertura oficial en breve.
La creación de este centro forma parte de una estrategia que ha ayudado a posicionar a Hidalgo como un destino valioso en el ámbito del turismo gastronómico y las experiencias de turismo comunitario. Este modelo prioriza la identidad, la participación social y el uso sostenible de los recursos locales.
El Centro Turístico y Gastronómico se enfocará en preservar, promover y difundir la riqueza culinaria tradicional de la región, basada en ingredientes autóctonos, recetas transmitidas de generación en generación y conocimientos ancestrales de las comunidades otomíes del Valle del Mezquital.
A través de este espacio, los visitantes, tanto nacionales como internacionales, podrán explorar la diversidad gastronómica de Hidalgo mediante experiencias auténticas que conectan la cocina tradicional con la cultura, el territorio y las historias de quienes preservan este legado. La consolidación de este modelo no solo fortalecerá la economía comunitaria, sino que también impulsará el turismo sostenible, posicionando a Santiago de Anaya como uno de los principales destinos gastronómicos de México, donde la tradición culinaria se convierte en un motor de bienestar para sus habitantes.