La construcción del nuevo pleno del Congreso de Hidalgo enfrentará el desafío de ajustarse al presupuesto establecido, evitando que los costos superen los 100 millones de pesos, según lo manifestó Andrés Velázquez Vázquez, presidente de la Junta de Gobierno del Poder Legislativo. Este compromiso surge tras el llamado de la dirigencia estatal de Movimiento Regeneración Nacional (Morena) para garantizar que la obra se lleve a cabo bajo principios de austeridad.
Velázquez Vázquez destacó que habrá una supervisión constante durante el desarrollo del proyecto para prevenir incrementos que puedan elevar el gasto originalmente planificado. El legislador reconoció que uno de los factores más relevantes que podrían poner en riesgo el presupuesto son las fluctuaciones en los precios de los materiales de construcción, en particular de la varilla y el cemento, cuyos precios han mostrado un crecimiento notable en los últimos años.
A pesar de esto, el presidente de la Junta de Gobierno se mostró optimista respecto al compromiso de la empresa encargada de la obra, subrayando que se buscará asegurar el cumplimiento del monto pactado y evitar modificaciones que traigan consigo sobrecostos para el Poder Legislativo.
En relación con la construcción, que tiene programado su inicio para el 16 de julio, se prevé el uso de insumos locales, como cantera y otros productos fabricados en Hidalgo. Esta estrategia busca fortalecer la participación de proveedores de la región. Velázquez Vázquez enfatizó que el objetivo es satisfacer las necesidades del Congreso estatal sin perder de vista el principio de racionalidad en el uso de los recursos públicos. Aunque hay un compromiso firme de respetar el presupuesto, también reconoció que factores externos, como el comportamiento del mercado de materiales, podrían representar un reto durante la ejecución de las obras.