SSH refuerza la certificación de Entornos Laborales Saludables.

Fortalecimiento de Entornos Laborales Saludables en Hidalgo
La Secretaría de Salud continúa avanzando en la implementación de la estrategia de certificación de Entornos Laborales Saludables, una iniciativa que busca promover espacios de trabajo enfocados en el autocuidado y la adopción de estilos de vida saludables. Hasta la fecha, se han certificado 105 Entornos Laborales Saludables, entre los cuales se encuentran 48 instituciones de nivel bachillerato y tres universidades.
Vanesa Escalante, titular de la Secretaría de Salud, destacó que estas acciones representan un avance significativo en la promoción y prevención de la salud, creando ambientes laborales más seguros y comprometidos con el bienestar físico, emocional y social de los trabajadores. El principal objetivo de la estrategia es fortalecer los espacios laborales que fomentan hábitos saludables a través de acciones permanentes de promoción de la salud, mejorando así la calidad de vida de quienes integran cada institución o centro de trabajo.
Escalante subrayó que el fortalecimiento de los Entornos Laborales Saludables genera un impacto positivo en el bienestar colectivo, ya que las acciones preventivas en espacios educativos y laborales ayudan a disminuir enfermedades, reducir factores de riesgo y fomentar comunidades más sanas y conscientes sobre la importancia del autocuidado. Este enfoque no solo beneficia a los trabajadores, sino que también genera un efecto positivo en sus familias y en el entorno social, promoviendo una cultura de prevención, salud mental, convivencia y corresponsabilidad social.
Entre los beneficios de la certificación se destacan la mejora en la calidad de vida de los trabajadores, la reducción de enfermedades crónicas, accidentes y riesgos laborales, así como un aumento en la colaboración, productividad, motivación y compromiso en el ámbito laboral. Además, estas acciones contribuyen a mitigar el estrés, promover la salud mental y fomentar la creatividad y convivencia entre los miembros de cada institución.
El proceso de certificación consta de siete etapas esenciales: la inscripción mediante una solicitud, la capacitación del personal designado como enlace institucional, la aplicación de un diagnóstico inicial, la elaboración de un plan anual de trabajo, el desarrollo de actividades durante cuatro meses, la aplicación de un nuevo diagnóstico y, finalmente, la evaluación de certificación, donde se requiere un mínimo de 90 por ciento de cumplimiento.
Vanesa Escalante reafirmó que la construcción de entornos saludables es fundamental para generar espacios laborales más humanos, resilientes y comprometidos con el bienestar colectivo.






