La atención emocional y el acompañamiento humano, enfoque prioritario del Gobierno de Hidalgo.

Centros de Salud Mental en Hidalgo
En el contexto del Día Nacional de las y los Psicólogos, celebrado el 20 de mayo, el gobierno de Hidalgo, liderado por Julio Mencha Salazar, reafirma su compromiso con la atención integral de la salud mental mediante el fortalecimiento de los Centros Comunitarios de Salud Mental y Adicciones (Cecosama).
Estos centros se han convertido en una red clave para el apoyo emocional y el acompañamiento humano, extendiendo su atención más allá de las adicciones al ofrecer orientación en casos de ansiedad, depresión y conductas suicidas leves. Esta iniciativa forma parte de una estrategia estatal centrada en el bienestar emocional y la prevención.
Aidé Domínguez Fernández, psicóloga y terapeuta en el Cecosama de Pachuca, comentó que cada persona que acude recibe una valoración profesional para identificar sus necesidades específicas. «Programamos una cita de valoración, en la cual identificamos cuál es la necesidad de atención y, a partir de eso, establecemos un tratamiento residencial o ambulatorio», explicó.
Domínguez destacó el enfoque multidisciplinario de estos centros, que permite ofrecer atención integral durante todo el proceso terapéutico. «Cada usuario tiene un tratamiento específico, con un equipo establecido que incluye su médico, trabajador social, psicólogo individual y psicólogo familiar, quienes dan seguimiento durante los 84 días que permanece aquí,» añadió.
Además, reconoció que superar una adicción conlleva enfrentar retos físicos y emocionales complejos, pero enfatizó que quienes se mantienen en el proceso descubren nuevas posibilidades de vida, libres de sustancias.
Anualmente, los Cecosama atienden aproximadamente a 550 personas de forma ambulatoria, siendo el 60 por ciento mujeres. Asimismo, cerca de 200 personas reciben tratamiento residencial, de las cuales el 40 por ciento son adolescentes. En Hidalgo, operan seis centros ubicados en Tula, Ciudad Sahagún, San Felipe Orizatlán, Huejutla, Ixmiquilpan y Pachuca, este último con modalidad residencial especializada en adicciones.
La labor de estos centros se fundamenta en el reconocimiento de cada persona desde su dignidad y contexto humano, subrayando que la atención oportuna no solo transforma la vida del individuo en tratamiento, sino también la dinámica de su familia y comunidad.
Con estas acciones, el gobierno estatal busca fomentar la cultura del cuidado emocional, eliminar estigmas en torno a la salud mental y promover que pedir ayuda sea considerado un acto de valentía y bienestar.






