El Gobierno de Hidalgo advirtió que habrá consecuencias por las agresiones, quema de patrullas y retención de funcionarios en los municipios donde han aumentado los conflictos. El gobernador Julio Menchaca Salazar negó que exista ingobernabilidad en estas localidades, enfatizando que la población busca solucionar sus problemas a través de actos violentos.
Menchaca explicó que existe una tolerancia durante las pláticas entre ciudadanos y autoridades, pero que al no llegar a un acuerdo, surgen agresiones físicas y daños al patrimonio municipal. “No vamos a permitir que se dañen los bienes públicos. Trabajaremos más en la conciliación y pedimos que cualquier diferencia política se atienda mediante el diálogo”, señaló.
El gobernador también indicó que en muchos de los conflictos hay más connotaciones políticas que sociales, y reiteró la importancia del diálogo para alcanzar soluciones. “Estamos dispuestos a dialogar y ser intermediarios en los conflictos, pero debemos ser más estrictos para evitar que estos problemas escalen y resolverlos de manera pacífica. La fuerza pública es garantía de seguridad», comentó.
Por otro lado, mencionó que las demandas de la ciudadanía suelen manifestarse de manera exagerada, lo que genera violencia. En San Salvador, el alcalde Norberto Martínez y otros funcionarios fueron privados de su libertad por pobladores de La Flor que exigían obras públicas. En Nopala, habitantes de El Jagüey incendiaron una patrulla debido a la falta de respuesta sobre un proyecto carretero.
Finalmente, en Ixmiquilpan, residentes de El Nandho retuvieron a siete agentes de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo durante una diligencia relacionada con un pozo de agua. El gobernador atribuyó el altercado a una falta de precaución por parte del ministerio público y subrayó que los responsables de los actos de violencia tendrán que enfrentar las consecuencias.