Los equipos fortalecen la red de frío en las regiones del Valle del Mezquital, Huasteca, Altiplano y Otomí-Tepehua
IMSS Bienestar Hidalgo ha recibido cinco refrigeradores solares que tienen como objetivo fortalecer la red de frío del Programa de Vacunación Universal (PVU). Estos equipos son esenciales para mantener las vacunas en condiciones adecuadas, entre 2 y 8 grados Celsius, incluso ante interrupciones en el suministro eléctrico.
Los refrigeradores fueron donados por UNICEF y su funcionamiento está garantizado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Están destinados a varias unidades de salud en las regiones mencionadas, lo que permitirá mejorar la disponibilidad de biológicos en las comunidades locales.
Basilia Hernández Ramírez, jefa del Departamento de Epidemiología de IMSS Bienestar Hidalgo, subrayó la importancia de mantener las vacunas dentro del rango de temperatura establecido, lo cual es crucial para asegurarse de que mantengan su potencia, calidad, seguridad y eficacia. Hernández Ramírez comentó que este esfuerzo brinda a la población, incluyendo a niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores, mayor certeza sobre la conservación de las vacunas en las unidades de salud.
Los refrigeradores solares ya están operativos en diferentes localidades, entre ellas El Salto y Cardonal en la región de Ixmiquilpan, el Hospital Básico Comunitario de Huehuetla en Tulancingo, Rancho Viejo en la región Huasteca y Emiliano Zapata en la región de Apan.
Hernández Ramírez también destacó que estos equipos ayudarán a reducir las pérdidas de biológicos y a optimizar el uso de los recursos públicos, adaptándose a las necesidades de cada área. Esta iniciativa se reforzó con una visita realizada el 22 de octubre de 2025 por Alejandro Svarch Pérez, director general de IMSS Bienestar, quien supervisó la entrega de un refrigerador para el Hospital Básico Comunitario de Huehuetla, tras las afectaciones causadas por el huracán Priscilla.
Con la incorporación de estos equipos, se fortalece la capacidad de mantener la cadena de frío y garantizar así la adecuada conservación de las vacunas, especialmente en áreas donde la inestabilidad eléctrica puede comprometer la eficacia de los biológicos.