La vaguada monzónica de octubre de 2025 dejó un saldo devastador en Hidalgo, con 675 derrumbes, 158 deslaves y 359 caminos bloqueados en 28 municipios prioritarios. El fenómeno ocurrido el 9 de octubre de ese año también provocó que 236 comunidades quedaran incomunicadas, afectó 50 puentes y dañó 190 sistemas de agua potable y drenaje, así como 99 escuelas y dos centros de salud.
Ante esta emergencia, los gobiernos federal y estatal respondieron de manera coordinada, implementando 375 obras para recuperar caminos, infraestructura hidráulica y puentes, además del retiro de 600 mil metros cúbicos de escombro utilizando 451 equipos de maquinaria pesada.
La reconstrucción actualmente cuenta con una robusta presencia institucional, con 2 mil 093 trabajadores activos en las regiones más afectadas como el norte del estado, Sierra Alta, Sierra Gorda, Huasteca Tepehua y Huasteca. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) reporta 198 contratos de obra en ejecución, lo que permite atender cualquier incidencia de manera oportuna.
Pablo Octavio Olvera Sánchez, director general del Centro SICT Hidalgo, subrayó que la experiencia vivida ha fortalecido la preparación y coordinación ante futuros fenómenos naturales. Esta capacidad de respuesta está organizada bajo un esquema conjunto con la Coordinación Nacional de Protección Civil, el gobierno estatal y los municipios, con el objetivo de minimizar los tiempos de respuesta y proteger a la población y su infraestructura.
Además, en la red federal se operan 50 contratos relacionados con rehabilitación y mantenimiento de carreteras como Pachuca-Huejutla y Pachuca-Jacala-Chapulhuacán, sumando 461 personas y 183 máquinas en labores de atención a deslaves y rehabilitación. La situación actual refleja los aprendizajes y la solidaridad ante un reto de gran magnitud que, aunque desafiante, ha consolidado la capacidad institucional para enfrentar nuevas contingencias.