El Gobierno de México busca reducir la dependencia energética exterior, específicamente de Estados Unidos, a pesar de que el aprovechamiento de gas no convencional aún implicaría importaciones. En este contexto, se destaca la importancia de garantizar la soberanía energética en el país.
Como primer paso en esta estrategia, el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua llevará a cabo perforaciones exploratorias en las Cuencas Sabinas-Burro-Picachos, en Coahuila y Nuevo León, así como en la región de Burgos en Tamaulipas, para determinar la presencia de agua salada y gas no convencional.
El Comité de Científicos y Especialistas ha recomendado, además, la prohibición de actividades de extracción de gas de yacimientos no convencionales en la cuenca Tampico-Misantla. Este grupo continuará brindando apoyo al gobierno, y se espera que sus recomendaciones sirvan para establecer políticas energéticas más sostenibles.
En una conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum informó sobre las 10 conclusiones preliminares del Comité, que incluyen acciones como fomentar el uso de fuentes renovables, aumentar la producción de gas natural convencional y mejorar la eficiencia energética. También se sugiere que se realicen consultas informadas a las comunidades afectadas antes de iniciar proyectos de producción.
El consumo actual de gas en el país alcanza los 9.1 miles de millones de pies cúbicos diarios; el 75% se importa, con un 93% proveniente de yacimientos no convencionales. En respuesta a esto, se plantean estrategias para incrementar la producción interna y diversificar las fuentes de energía.
Expertos en la materia han enfatizado la importancia de considerar aspectos ambientales y sociales en las decisiones sobre la explotación de hidrocarburos. Se subraya también la necesidad de proteger los acuíferos y garantizar el reciclaje del agua utilizada en las operaciones, así como prohibir el uso de aditivos tóxicos.