Día Mundial del Cáncer de Vejiga: Expertos recomiendan no pasar por alto los cambios y realizar controles periódicos.

Detección temprana y tasa de supervivencia

El cáncer de vejiga puede alcanzar una tasa de supervivencia de hasta el 98% si se diagnostica a tiempo. Sin embargo, muchos casos se identifican en etapas avanzadas, ya que sus síntomas iniciales suelen ser confundidos o minimizados, a menudo atribuidos a infecciones urinarias.

En el marco del Día Mundial del Cáncer de Vejiga, que se celebra el 5 de mayo, los especialistas instan a la población a prestar atención a cambios en sus hábitos urinarios y a realizar revisiones periódicas. Este tipo de cáncer se origina cuando células anormales crecen sin control en la vejiga, que es el órgano encargado de almacenar la orina. Cerca del 90% de los casos son carcinoma urotelial, que se inicia en la capa interna de la vejiga y puede afectar tejidos cercanos si no se trata a tiempo.

Incidencia y desafíos

A nivel mundial, el cáncer de vejiga ocupa el noveno lugar en incidencia, siendo más común en hombres (alrededor del 75% de los casos), con un aumento significativo después de los 60 años. En 2022, se registraron más de 614 mil nuevos casos y más de 220 mil muertes a nivel global. En México, se reportaron 3,814 diagnósticos y 1,404 fallecimientos ese mismo año. Sin embargo, el verdadero reto radica en reconocer los síntomas.

Síntomas y factores de riesgo

El síntoma más frecuente es la hematuria, que es la presencia de sangre en la orina. Este síntoma puede aparecer sin dolor y desaparecer de forma intermitente, lo que lleva a muchas personas a no prestarle atención. Otros síntomas que requieren vigilancia son alteraciones en el color de la orina, ardor o dolor al orinar, aumento en la frecuencia urinaria, dificultad para orinar y sensación de no poder vaciar completamente la vejiga.

En cuanto a los factores de riesgo, el tabaquismo es el más destacado, asociado a alrededor del 50% de los casos, ya que las sustancias tóxicas del tabaco se concentran en la orina y dañan el revestimiento de la vejiga. Otros factores incluyen exposición a químicos industriales, infecciones urinarias recurrentes, inflamación crónica de la vejiga, antecedentes de radioterapia pélvica y condiciones genéticas como el síndrome de Lynch.

Prevención y diagnóstico

Dejar de fumar es una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo de cáncer de vejiga. La detección se basa en la evaluación clínica de los síntomas, complementada con estudios de laboratorio e imagen. Es esencial atender cualquier cambio en los hábitos urinarios, por mínimo que sea, y consultar a un urólogo ante la presencia de sangre en la orina o síntomas persistentes. La detección oportuna puede transformar un diagnóstico temido en una enfermedad sumamente manejable.

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